Licenciado en Filología Inglesa (U.A.) .Máster en Filosofía y Letras-Filologia- Filología Inglesa(UA).Diplomado en Lengua Española e Idioma Moderno ,-Magisterio-Curs Superior de Lingüística Catalana del ICE (UA).Mestre de Valencià. Experto Universitario en la Enseñanza de Español para Extranjeros . (UNED), Postgrados: Shakespeare en la Imaginación contemporánea; Literatura Irlandesa: orígenes y evolución, American Literature to 1900 (UNED).
jueves, 30 de enero de 2014
(G) AMONAL
martes, 21 de enero de 2014
"CAZAFANTASMAS"
Nuestros gobernantes populares andan de capa caída y se les ve cada vez más nerviosos. No es la conciencia por todos los estropicios cometidos la que les viene aguijoneando el espíritu, porque no la traen instalada de casa. Lo que sucede es que barruntan el cada vez más próximo descalabro electoral, y ahí sí que les duele.
Uno no puede dejar de recordar lo que sucedió tras los terribles atentados de Madrid. Sabían mejor que nadie quién estaba detrás y hasta el último momento se intentaron agarrar a los resortes del poder sin miramientos y no se les ocurrió nada mejor que proyectar en TVE, en vísperas de la jornada electoral, “La pelota vasca”, empecinados como estaban en señalar a ETA como la responsable.
Lo normal para ellos es ostentar el poder. Así es como ha sido durante 40 años tras arrebatárselo a los advenedizos de la II República y no les ha ido tan mal. Ahí andan impunes aún los últimos torturadores del franquismo, contra los que sus víctimas han tenido que irse a Argentina a declarar, porque aquí la justicia les ha blindado expulsando de la carrera judicial al único juez que se atrevió a señalarlos con el dedo.
Esa asunción inconsciente hace que no duden en tensar la cuerda al máximo y salir a hacer declaraciones con la voz engolada y el gesto grave de los que hicieron gala Javier Arenas y Eduardo Zaplana en aquellos terribles momentos para nuestro país. Algunos incluso creyeron entrever alguna insinuación sobre medidas que hubiesen tenido un impacto de inciertas consecuencias para el ordenamiento democrático. Por suerte para todos, y especialmente para ellos , a juzgar por sus fulgurantes carreras en empresas privadas/privatizadas, la cosa no fue a mayores.
La izquierda por su parte, aún no se ha repuesto de las terribles secuelas que en su ADN al parecer dejaron los largos años de franquismo, y se achanta ante los órdagos que se le lanzan de las bancadas populares. No hay más que recordar cómo fueron los últimos meses del gobierno de Zapatero en el Parlamento, cuando se les veía acogotados en sus escaños sin capacidad de reacción.
En el País Valenciano todo adquiere unas dimensiones “falleras”, por decirlo de alguna manera: exageradas, escandalosas, increíbles, después de 20 años de gestión de los populares. La última ha sido el cierre de Canal 9, que ya hemos glosado en alguna ocasión; pero hete aquí que cuando en una de las atribuladas salidas del Molt “Honorable” President Fabra, los niños de un colegio público le reprochan el cierre de la televisión y piden su dimisión ( que por otra parte reclaman, creo yo, hasta las gaviotas de su anagrama), resulta que va un concejal y no se le ocurre nada mejor que grabar con su teléfono a los pequeños facinerosos, tan sobrados como están ellos, los cargos públicos populares, de prestigio y autoridad moral.
En un país normal, regido por personas con sentido común y dos dedos de frente, esta actitud de un cargo público hubiera conllevado un reproche automático, una condena pública y una inmediata petición de dimisión del descerebrado edil. Pero aquí lo único que ha trascendido es la apertura de un expediente informativo al colegio público donde estaba escolarizados los chavales, veladas acusaciones de manipulación a cargo de los profesores y amenazas con expulsiones de la función pública, de probarse manipulación y de mediar alguna denuncia paterna, como deja caer algún periódico afín, aportando ideas, por si acaso.
A los padres se nos pide firmar una autorización para dejar que se tomen imágenes de nuestros hijos en el colegio. ¿Quién vela aquí por el derecho de los pequeños a quienes que el concejal del PP tiene grabados en su móvil? ¿Qué uso van hacerse de esas imágenes tomadas sin autorización, ni derecho alguno? ¿ A quién o quiénes se van a distribuir y quién las va a custodiar?
Lo único que se ha escuchado es una apelación a la tranquilidad del representante del PSPV, que se diría se ve ya ostentando un cargo institucional. Ningún juez ha dicho esta boca es mía y el defensor del menor debe estar de puente.
Es cierto que sólo quedan dos años para las elecciones y suele decirse que en los momentos críticos es cuando sale a relucir lo mejor y lo peor del alma humana. En el caso que nos ocupa y visto de lo que han sido capaces de hacer con el País Valenciano cuando en viento soplaba a su favor, aterroriza pensar en como pueden reaccionar cuando se vean acorralados por las circunstancias, la justicia y cada vez más , por unos ciudadanos que empiezan a dar muestras cada vez más evidentes de hartazgo. Pero siendo esto cierto, el primer cortafuegos lo deberían constituir los partidos de la oposición que por mucho trabajo que se les vaya acumulando por los desmanes del PP, deberían dejar a un lado complejos y rencillas para salir al quite con más presteza.
Todos, posiblemente ellos también, dormiríamos más tranquilos.
viernes, 17 de enero de 2014
LOBOS COMO CORDEROS.
“LOBOS COMO CORDEROS” DIARIOINFORMACION DE ALICANTE Jueves 16 de enero de 2014
jueves, 19 de diciembre de 2013
CAZAFANTASMAS
sábado, 30 de noviembre de 2013
"TIEMPO DE SILENCIO"
miércoles, 23 de octubre de 2013
"A L'ALFAS, ALLARGA EL PAS" ( En L'Alfàs acelera el paso")
sábado, 27 de abril de 2013
La estética de la derrota
Un amigo me comentaba al poco de instalarse entre nosotros hace ya algún tiempo la admiración que sentía por nuestra Comunidad donde, según él, se había sabido conjugar la industria siderúrgica con la juguetera, la de la del calzado con la de muebles y la azulejera con la agricultura y todo esto bajo las alas protectoras de la “gallina de los huevos de oro” del turismo y con un red de entidades financieras de la tierra, engrasando una economía que albergaba la tercer bolsa del país.
Han bastado apenas dos décadas de (des)gobierno popular para disolvernos como autonomía como haría un terrón de azúcar en un vaso de agua. De poco nos ha servido en el País Valencià nuestro glorioso pasado, las reminiscencias épicas que siempre hemos querido ver encarnadas en nuestro tan traído y llevado “penó de la conquesta” o el rigor intelectual con el que Sanchis Guarner se aproximara a nuestra milenaria historia en su emblemática obra “Història del País Valencià”.
Los que se auto proclamaban “salvadores del Reino de Valencia”, de cuyas esencias aseguraban tener el “copyright”, han terminado por difuminar nuestras señas de identidad más básicas, hasta el punto de que una autonomía como Extremadura haya acabado teniendo un perfil reivindicativo mucho más marcado que nosotros en lo que respecta a algo tan elemental y justo como reclamar el pago nuestra deuda histórica que, casualidades de la vida, no ha hecho más que crecer al mismo tiempo que lo ha hecho la deuda de la Comunidad, que acabarán teniendo que pagar nuestros hijos y nietos.
Pero lo cierto es que el valencianismo de los populares siempre ha sido una impostura, como la de aquellos que se partían la garganta reivindicándolo al tiempo que hablaban a sus hijos en castellano. Los últimos acontecimientos no hacen sino confirmar esta teoría aunque en su génesis haya también que situar su debilidad por lo ajeno, en especial si es público, es decir de todos, sin olvidar también su nefasta gestión en muchos casos por pura incompetencia.
Al final la economía está como está, “hecha unos zorros”, con perdón; los bancos ni siquiera están , de la bolsa de Valencia no se acuerda nadie, de los equipos de fútbol y las extrañas circunstancias de su financiación, la que se ha acabado acordando, para su desgracia, es Bruselas y el fallecimiento del cardenal de Ricard Maria Carles , ´qué paradoja! sólo pudo seguirse en la tan denostada TV3.
Es por eso que no me extrañó nada no hace mucho escuchar por la radio la que montó el Partido Popular de la Comunidad Valenciana con motivo de una exposición de la Universidad de Alicante sobre los años previos a la nuestra autonomía. Una exposición, por lo demás absolutamente inofensiva,que se limitaba a mostrar una serie de carteles que por aquel entonces nos convocaban "als aplecs", actos de reivindicación de nuestras señas de identidad y libertades aún por consolidar.
A los populares se les puede tildar de muchas cosas pero no de tontos. Lo que sucede es que este tipo exposiciones, que a mí personalmente me producen cierta tristeza al comprobar la ilusión que incautamente tuvimos y en lo que ha quedado todo, les ponen en evidencia, dado que ellos nunca estuvieron en la lucha, en las reivindicaciones, ocupados como estaban, poniendo palos en las ruedas.
Las fotos de jóvenes entonando cánticos, de cantautores congregando a miles de valencianos sedientos de libertades y desbordantes de ilusión y esperanza en el futuro, se me antojan ahora una especie radiografia aséptica de un momento histórico en el que, ni estuvieron. ni se les esperó. Más bien al contrario, los teníamos enfrente. Su arrogancia y autoritarismo no les deja ver que que llevan casi veinte años gobernando, aupados por la mediocridad y política alicorta de una izquierda que quemó las naves de nuestra identidad como país, en la que por otra parte nunca acabó de creer del todo, deslumbrada sin duda por los oropeles del poder político y los cantos de sirena del económico.
Esas banderas cuatribarradas, esas fotos de colores ya un tanto desvaídos de jóvenes barbudos que hoy apenas pueden peinar canas, los más afortunados, se diría que hacen la función de pequeños animalitos que, conservados en formol, acaso nos puedan recordar, mientras los estudiamos, que algún día tuvieron vida.
Y todo esto, cuando borrachos de prepotencia, la Conselleria de Catalá ( que paradoja lo del apellido), se apresta a acabar con las líneas en valenciano en colegios e institutos de la Comunidad Valenciana, lo único que ha funcionado bien en nuestro maltrecho sistema educativo, con la excusa del "plurilingüismo".
Alguien dijo que hay una innegable belleza en la derrota de las causas justas,y a este paso va a ser lo único que nos quede a los que un día confiamos en vivir en un País Valencià más justo y amable para con sus gentes, eso y recordar, como no hace mucho hacía con un compañero de correrías de la etapa pre autonómica, que aún conserva su vieja "senyera" curtida en mil batallas , los versos de una canción de Llach: “No era això, companys, no era això pel que varen morir tantes flors, pel que vàrem plorar tants anhels.” (No era eso, compañeros, no era eso por lo que murieron tantas flores, por lo que lloraron tantos anhelos)
DIARIO INFORMACION DE ALICANTE
Viernes 4 de enero de 2014

